AmOr
La invención del amante
El amor carnal es la fuerza al servicio del hombre común para que se inicie activamente hacia la admiración y comprensión del mundo. La criatura terrestre en sus principios no puede entender la naturaleza universal del amor, ni que el amor sexual no es sino una forma primaria y accesible para visualizar, conocer y adentrarse en otras formas superiores de amor. El amor lujurioso invita al "amor íntimo": compartir la intimidad de las dos almas. Y en este proceso, la amada se torna espejo inevitable del ser que, en su pasión de amarla, se da cuenta de quién es él en su verdad, cuánto y cómo sabe amar, que comprende tanto de sí mismo, como de ella y de la existencia humana. Y luego, por ser el amor terrestre de todos modos insuficiente, vislumbrará las inmensas posibilidades del amor divino.
